Por:
Raúl Gálvez B., MBA
Profesor,
Abogado, Financista y Contador Público Autorizado
Desde el establecimiento del Centro Bancario Internacional de Panamá, en los albores de la década de 1970, el término Gerencia o Gestión de Tesorería ha sido asociado principalmente con las operaciones dentro de las instituciones bancarias. Sin embargo, el creciente impulso económico que el país ha experimentado en los últimos dos lustros, combinado con el desarrollo educativo y social ha servido para establecer, de forma categórica, que la Gestión de Tesorería ya no es una herramienta financiera de uso exclusivo en el sector bancario, sino que su ámbito de aplicación ahora alcanza a aquellas empresas comerciales panameñas que se consideren administrativa y financieramente bien organizadas.
El
diccionario de negocios nos define la Gestión de Tesorería como: “El proceso de
administrar los activos financieros y recursos líquidos en poder del negocio”.
Esta definición contemporánea es la que moldea los alcances de esta actividad y
ha encaminado al sector empresarial a buscar rentabilidad utilizando su
liquidez y posición corriente. Ahora, financieramente hablando, es tan negativo
para una empresa estar ilíquida como tener excesos no rentables de liquidez.
La meta de la mayoría de los departamentos empresariales de tesorería, en este mundo globalizado, es el de posicionar la liquidez de la empresa en su punto de equilibrio, realizar inversiones, preferentemente de corto plazo seguras y rentables; pero fundamentalmente evitar o minimizar el invertir en los fondos poco regulados, conocidos como “hedge funds” (inversiones de alto riesgo), para no generar exposiciones financieras adicionales. En la plaza panameña esta actividad gerencial se ha ido abriendo campo paulatinamente y además del Centro Bancario se cuenta con un mercado de valores, un mercado regional de seguros y reaseguros y centros regionales de intercambios financieros.
Los mercados financieros han evolucionado constantemente a través de los siglos, ya en la edad media, los historiadores detectaron la existencia de lo que en esta época llamamos el “mercado de futuro”, por medio de la negociación de sus productos entre los agricultores y los mercaderes intermediarios. Posteriormente en 1848 se organizó el “Chicago Board of Trade”, para regular las operaciones a futuro y luego en 1973 observamos el surgimiento de los famosos “productos derivados”, una pieza clave en la oferta de los negocios bancarios y el mercado preferido de su mejor cliente, el gerente de tesorería.
Los anteriores hitos, han sido los puntos de referencias para que en el mundo de las finanzas se comprendiera muchos años después, que era el momento ideal para darle una utilización óptima a los fondos líquidos y a la posición de tesorería. La competencia por mostrar mayores utilidades en los estados financieros y reflejar eficiencia gerencial en el manejo de sus recursos líquidos (como una empresa manufacturera que reduce la merma) son los parámetros de presentación de la Gestión de Tesorería.
La meta de la mayoría de los departamentos empresariales de tesorería, en este mundo globalizado, es el de posicionar la liquidez de la empresa en su punto de equilibrio, realizar inversiones, preferentemente de corto plazo seguras y rentables; pero fundamentalmente evitar o minimizar el invertir en los fondos poco regulados, conocidos como “hedge funds” (inversiones de alto riesgo), para no generar exposiciones financieras adicionales. En la plaza panameña esta actividad gerencial se ha ido abriendo campo paulatinamente y además del Centro Bancario se cuenta con un mercado de valores, un mercado regional de seguros y reaseguros y centros regionales de intercambios financieros.
Los mercados financieros han evolucionado constantemente a través de los siglos, ya en la edad media, los historiadores detectaron la existencia de lo que en esta época llamamos el “mercado de futuro”, por medio de la negociación de sus productos entre los agricultores y los mercaderes intermediarios. Posteriormente en 1848 se organizó el “Chicago Board of Trade”, para regular las operaciones a futuro y luego en 1973 observamos el surgimiento de los famosos “productos derivados”, una pieza clave en la oferta de los negocios bancarios y el mercado preferido de su mejor cliente, el gerente de tesorería.
Los anteriores hitos, han sido los puntos de referencias para que en el mundo de las finanzas se comprendiera muchos años después, que era el momento ideal para darle una utilización óptima a los fondos líquidos y a la posición de tesorería. La competencia por mostrar mayores utilidades en los estados financieros y reflejar eficiencia gerencial en el manejo de sus recursos líquidos (como una empresa manufacturera que reduce la merma) son los parámetros de presentación de la Gestión de Tesorería.
Como hemos indicado anteriormente, la Gestión de Tesorería debe vigilar muy de cerca la Relación Riesgo-Rendimiento, observando y estudiando elementos tales como:
1. Los precios de las acciones de las ofertas públicas.
2. Las ratas de intereses internacionales.
3. Las cotizaciones de las monedas emblemáticas del intercambio comercial.
4. Los precios y cotizaciones de los mercados secundarios.
Importancia del Fenómeno Inflación y/o Deflación
En la Gestión de Tesorería se conoce que el aumento de precios, fenómeno popularmente conocido como “inflación”, siempre ha sido un elemento importante en las decisiones financieras. Sin embargo, no es hasta 1965 cuando la inflación en los Estados Unidos de América alcanzó un promedio del 1% por año, cuando este factor fue considerado como primordial en las decisiones financieras.
Además, la teoría de los economistas Miller y Sharpe, genera la aplicación de innovadores criterios en el mercado financiero como los son: la Tasa de Interés Real y el Rendimiento Real, en donde el factor inflación juega el papel fundamental.
El Gerente de Tesorería entiende que en la preparación de los pronósticos financieros, la inflación o deflación, son elementos fundamentales paraque él pueda basar su decisión con respecto a las tasas de interés, el presupuesto de capital y el costo de capital líquido.
Se observa, cómo de forma paulatina, pero irreversible, el manejo de la liquidez y las inversiones del capital del trabajo, han tomado un mayor protagonismo en las finanzas empresariales de este mundo globalizado. Por años en esta plaza soslayamos esos factores, bajo la premisa que operamos en una economía dolarizada que servía de escudo contra ellos.
La efectiva aplicación de la Teoría de la Utilidad y el Equilibrio General del economista estadounidense Irving Fisher, le permitirá a la empresa cubrir el margen de rendimiento, que se persigue al establecer la estrategia de inversión vía tesorería. En Panamá, ha sido en la última década en donde se le ha prestado la atención debida a la tasa inflacionaria, esto ha representado cierto obstáculo en la medición de los resultados de tesorería, ya que, no se cuenta con la disposición de información oportuna sobre la inflación y la fuentes aún no traslucen certeza en sus indicadores.
La Tasa de Interés y las Divisas Extranjeras
La inestabilidad de la tasa de interés es otra de las modalidades del llamado riesgo de mercado, por las constantes variaciones que ellas presentan. Está mucho más presente y es más elevado de lo que se suele creer en el mercado de las inversiones de tesorería.
En esta época en donde se ha profundizado la comercialización de valores por intermedio del mercado globalizado, no es extraño encontrar la utilización de las divisas extranjeras como forma de compromiso y pagos. El gerente de tesorería debe estar familiarizado con el Sistema de Tipo de Cambio Fijo, el Sistema de Tipo de Cambio Fijo Ajustable y el Sistema de Tipo de Cambio Flexible o Libre.
Aquellas empresas, que por el giro de sus operaciones diarias, generan un alto volumen de liquidez y una posición corriente positiva, están obligadas a tomar decisiones de administración de tesorería de forma oportuna y eficaz. El Siglo XXI, ha reforzado la exigencia de un manejo eficiente de estos recursos; la empresa que no lo aplique mostrará debilidad manifiesta ante su competencia y dibujará la ruta de su futuro financiero. Una buena Gestión Empresarial de Tesorería seguramente hará la diferencia.




Un aspecto importante de la gestión de tesorería es la dinámica de las decisiones en un contexto de negocios para una empresa en franco crecimiento y con planes de continuar su expansión. La medición del capital de trabajo adecuado y su reestructuración para operar en el nuevo contexto el cual se verá presionado por niveles incrementales principalmente de nuevo crédito a clientes más aumentos de inversión, generalmente en inventarios para sustentar su oferta.. El otro aspecto es el de las inversiones necesarias en activos inmovilizados que se deban apalancar con deuda de fuentes que permitan obtener rendimientos razonables. Al final las proyecciones deberán considerarse en el tiempo lo que implica un grado de incertidumbre por las consideraciones que ya se mencionan en el artículo, sobre todo si se trata de una empresa con operaciones en diferentes países y monedas.
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